La Fanciulla en El Exprimidor con Ari Paluch

Mostrando las entradas con la etiqueta messenger. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta messenger. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de octubre de 2010

Redes sociales



Para un fiaca como yo, no hay nada peor que un “Facebook”, un “Twitter” o aún más viejito pero siempre efectivo: “Messenger”.


Pero la cosa no queda ahí. Buceando un rato en internet, me sorprendí al encontrar distintas redes que desconocía aparte de las mencionadas: “hi5”, “sonico” y “myspace”; “spaniards” y “tuenti” (apuntadas a la comunidad española en el mundo); “orkut”, “beautifulpeople”, “linkara” y muchas más. Además existen redes para profesionales de toda índole y redes temáticas, como la de lectores de libros, atletas, para pymes, de juegos varios, etc.

Hagamos un poco de historia. Hace aproximadamente unos 30 años (cuando quien escribe era aún un purrete), se usaba mucho las reuniones sociales en distintos ámbitos y con distintas disciplinas. Una tradición que en realidad tiene muchos años. O sea que a simple vista no cambiaron mucho las prácticas sociales. Lo que claramente se modificó es el medio.

Como todos sabemos a mediados de los ’80, internet penetró en nuestras vidas y una década después ya era imposible despegar el índice del mouse. La velocidad de envío y recepción (o sea la comunicación entre personas) se acortó cada vez más. Hoy veo cómo la gente se pone como loca porque no le respondieron un “mail” o “sms” (sobre todo éstos últimos), a los 3 o 4… segundos de recién enviados. De hecho yo mismo he sufrido el despropósito de la ira ajena por no contestar “al toque” un mensaje entrante. A veces hasta con preguntas imposibles para mí de responder como por ejemplo: ¿Lloverá mañana?

Para contrastar esta vorágine comunicativa de hoy con la de por ejemplo principios del siglo XX, recomiendo que lean una obra maestra de Gabriel García Márquez, “El amor en los tiempos del cólera”. Y si se les hace imposible esperar a terminar el libro, pueden optar por ver la adaptación cinematográfica protagonizada por el gran actor español, Javier Bardem. Ok, pero eso es el pasado. Ahora hablemos qué me pasa con las redes del presente. Según la Wikipedia, “son estructuras sociales compuestas de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco, intereses comunes o que comparten conocimientos”. Y esto es bueno aclararlo porque hay algo que nunca entendí. ¿Por qué cuando hablamos de redes, hablamos de “amigos” y no de “contactos”?

Rápidamente pienso en la siguiente respuesta: cuando era chico soñaba tener un millón de amigos… (Lástima que ya había llegado a ese record histórico un tal Roberto Carlos). Pero a la vez quería que esto me genere el mejor status social. O sea, ser reconocido y amado día a día por “todos”.

Ahora bien, supongamos que llegamos a los cientos (y algunos hasta miles) de “amigos” necesarios para ser más queridos que Facundo Arana… ¿Y ahora qué se hace? ¿Podemos estar en contacto con todos nuestros “amigos” todo el tiempo? ¿Los invitamos a todos (difícil ponerse de acuerdo, imagino) cuando salimos por la noche o mejor aún a nuestro cumpleaños, aniversario, casamiento, reunión? Y ni hablar de buscar pareja. ¿Qué importa si Carla no me da pelota? Todavía están Sil, Teffy, Any, Calu, Romi, Vir, Vane y las trescientas cincuenta minas que todavía no conozco pero estoy esperando por su confirmación… En definitiva: ¿cuántos de la totalidad de “amigos” realmente nos interesan como para mantener una relación verdadera (no virtual) y cuántos para que sirvan de alimento que nuestro ego requiere?

Quisiera ser claro. No estoy en contra de “la evolución”. Pero no veo nada de ella, en el hecho de la comunicación, en las redes sociales. Solamente una actualización un poco más despersonalizada y descartable (como las gaseosas). A mi entender es lo mismo que hacíamos por teléfono (¿se acuerdan de la conferencia tripartita?) o antiguamente por carta. Sólo que ahora lo que está de moda es “chatear” o “pensar” en vivo y exponerle a todos minuto a minuto lo que hacemos y dejamos de hacer, mientras publicamos fotos de personas que tal vez no tengan ganas de exhibirse, jugamos al “billar” y subimos un video (que acabamos de grabar con el “celu”) donde metemos un huevo en el microondas con la única finalidad de que explote, hecho que ya sabíamos que ocurriría de antemano.

En fin, como decía, para un fiaca como yo en materia “social” no hay nada peor que una red, porque alienta a quedarme sedentario en casa y romperme los ojos frente al siempre resplandeciente monitor… Aunque de a poquito me voy dando cuenta que no todo lo que se “tuitea” es oro…

Hernán Hualpa

¿Qué son las redes sociales? Hoy estamos "re" cancheros, pero hace unos años no entendíamos bien qué eran ni para qué servían realmente.


Había una vez un Fotolog…que sinceramente, a pesar de mi corta edad (24 años) nunca me copó, por ende nunca tuve. En cambio, distinta fue la aparición del Facebook en mi vida. Con las palabras en inglés lo primero que uno hace es buscarle la traducción, de una!…”Cara libro”…aha…y esto qué es? Todos nos preguntamos lo mismo, no me digan que no. Una vez que incursioné… listo, fui!…caí como la mejor, casi casi amor a primera vista!.

Igualmente yo creo que eso les pasa a todos, a algunos de una manera mas intensa y a otros menos, pero a todos nos agarró una especie de adicción por lo menos en algún momento. Y como para que no nos pase! Es un mundo nuevo…te mostrás, podés ver, te reencontrás, conocés y compartís, todo en un mismo lugar! Encima no tiene discriminación alguna, no hay reglas para pertenecer, solo hay que querer estar.

Facebook y Twitter ya son parte de nuestra vida, si pienso en tener una abstinencia, enseguida desisto. Lo necesito para comunicarme con mucha gente en poco tiempo.

Pero personalmente, la era en la que me tocó vivir está buenísima! Como comunicadora social necesito expresarme constantemente, me gusta que me lean, exponer mis ideas, las cosas que me apasionan y presentar lo que más amo hacer: escribir.

Gracias a que existe el “blog” mi periodismo puede salir a la luz, mis amigos me pueden seguir, desconocidos me pueden conocer, chicas y mujeres se pueden sentir identificadas conmigo, y hombres… por qué no?

No esta bueno ver que cada vez desde más chicos estamos “conectados” frente a la compu, es como que las nuevas generaciones van perdiendo etapas. A mi me tocó de más grande y por eso se aprovecharlo al máximo, sé cuando está bien y cuando me estoy excediendo, es como todo, hay que saber parar.

Sin dudas esto no tiene vuelta de turca, es el mundo en el que estamos inmersos, hay que aprender a navegar en él y no dejar que nos ahogue. Seamos los capitanes de este barco tan enorme que son las redes sociales, manejémoslo a nuestro gusto y piachere…aprovechemos que este es un ámbito en el que las reglas no nos son impuestas sino que las vamos creando nosotros mismos. Simplemente permitámonos jugar y divertirnos pero de una forma consciente y sana...solo de nosotros depende!

Guadalupe Kochdilian




Leí una nota de APA (Asociación Psicoanalítica Argentina) que al leerla me sorprendí gratamente al darme cuenta que intuitivamente estoy haciendo algo bien.

En Facebook se llama amigo a quien uno autoriza a compartir su información sus fotos y sus otros amigos. Muchos padres tienen en Facebook a sus hijos y viceversa.

La nota decía que es preferible mantener cierta distancia con las redes sociales en las relaciones paternales.

Muchos padres acceden a las redes para controlar las acciones de sus hijos. Sin embargo hay ciertos aspectos de la vida de estos que sus padres no deberíamos conocer y además deberíamos respetar su intimidad.

Los espacios y las diferencias entre padres e hijos deben respetarse tanto en la vida real como en el espacio virtual. Además los padres no deberían ser amigos de sus hijos sino ocupar un rol de autoridad y por otro lado la función paterna no se puede ejercer virtualmente.

El mail y el msn está bien, y hasta el Twitter, pero el Facebook es otra cosa, porque parecería una especie de espionaje y por otro lado los chicos tampoco tendrían porque saber que hacemos ni con quien salimos nosotros, ni quien nos habla vía Facebook.

Leí esta frase que me pareció muy buena: las relaciones entre padres e hijos deberían ser asimétricas, para que haya una distancia y se cumplan los roles. Y las redes sociales lo que hacen, justamente, es horizontalizar todas las relaciones.

Si en el núcleo familiar hay una modalidad de funcionamiento donde las cosas se hablan, donde hay un diálogo basado en el afecto y donde los afectos son entendidos no se necesita controlar. En las familias o en las relaciones donde hay confianza y diálogo el grado de control es menor o nulo.

Sintetizando NO A SER AMIGO DE TU HIJO EN FACEBOOK.

Mariana Marotta (La Fanciulla)